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Tarde o temprano los chicos empiezan a hacer su propia historia, a transitar su propio camino e irse a vivir solos o con sus respectivas parejas . Esto, además de ser un hecho de la vida que llena de orgullo y de satisfacción a los padres, también produce el llamado síndrome del nido vacío. La casa que durante muchos años estuvo llena de movimiento y agitación, de repente empieza a parecer demasiado grande, y hasta inadecuada, para ser habitada únicamente por dos personas.

Este tema ha sido extensamente estudiado por la psicología, y no es para menos. Para decirlo en términos coloquiales: los padres sencillamente no están programados para el momento en el que los hijos se van a vivir solos. Desde luego que se sentirán satisfechos, y hasta orgulloso de ese salto de maduración, pero también puede traer aparejada una gran tristeza y vacío.

En este contexto, es lógico plantearse un cambio, ya que la casa o el departamento en el que cual habitaba toda la familia ha quedado demasiado grande para los padres. En este punto, muchas personas empiezan a considerar la posibilidad de vender su propiedad y adquirir un inmueble más específico en relación a las nuevas necesidades de espacio.

Nos parece un error considerar que una casa más chica puede ser la solución. Después de todo, aunque los chicos hayan dejado el nido siempre es agradable seguir siendo la sede de las reuniones familiares. Por otra parte, las familias crecen, se suman nuevos integrantes, y para un abuelo no hay nada más feliz que poder recibir a sus hijos y nietos y brindarles un espacio en el que todos puedan sentirse perfectamente cómodos.

También es cierto que no es fácil elegir una nueva propiedad. Hay demasiadas variables que se deben tener en cuenta para tomar una decisión acertada, en especial si queremos vivir sin demasiados sobresaltos en una casa que se ajuste perfectamente a nuestro nivel de ingresos. Es por eso que lo más aconsejable es tomarse el tiempo necesario para analizar y discutir las diferentes alternativas que existen.

El contepto principal a la hora de elegir una nueva propiedad cuando los chicos se van de casa debería ser, en definitiva, un hogar que resulte lo más cómodo posible, entendiendo dentro de esta generalidad las características y necesidades de espacio que cada persona requiere para vivir confortablemente. Puede ser más o menos metros cuadrados que su casa actual, eso es lo de menos. Lo esencial es que resulte cómoda para usted y dentro de su presupuesto.

Es justo decir que muchos padres que buscan una nueva casa, una vez que sus hijos se han ido a vivir solos, consideran que esta será su última mudanza; razón por la cual se deben tener presentes ciertas cuestiones sumamente importantes. Si es un edificio, por ejemplo, se recomienda comprar en un piso bajo; si es una casa, que se sitúe no demasiado lejos del barrio en el que se encuentran sus hijos.

También es factible que, al quedar solos, los padres resuelvan cumplir algún viejo sueño habitacional, como irse a vivir al campo o en una zona balnearia. Es recomendable pensar detenidamente si esto es lo que realmente nos conviene. En cualquier caso, si es lo que la pareja desea entonces no hay ninguna objeción que resulte oportuna, pero si vemos que esto nos llevará a ver a nuestros hijos y nietos con menor frecuencia, cuidado, porque la idea es mudarse para mejorar la calidad de vida, no para empeorarla.

Es fácil que, en este punto, uno pueda llegar a tomar decisiones precipitadas, producto del impulso, y muchas veces del dolor y la tristeza de quedarse solos como pareja. Por otra parte, también es un excelente momento para disfrutar de esta nueva y excitante etapa de la vida, y qué mejor que hacerlo en una nueva casa o un nuevo departamento en el cual también los padres puedan empezar de cero.

Tal como vemos, las alternativas son muchas, así como las dificultades que pueden ir apareciendo a lo largo de la toma de decisiones. Realmente no hay necesidad de ocultar la tristeza frente a la independización de los hijos. Es parte de la vida, así como lo es asumir las oportunidades que nos da esta nueva etapa de cara al futuro.