Ya sea por la finalización de un contrato, o por el deseo de encontrar un lugar mejor y más grande, se presenta la necesidad de salir a buscar un nuevo departamento para alquilar. Si bien esto ya presenta sus propias dificultades, también es importante decidir si buscaremos un inmueble totalmente equipado o uno sin amueblar.

A continuación te contamos algunas ventajas y desventajas para que puedas tomar una decisión acertada para tu caso en particular:

  • Departamento amueblado:

Alternativa casi perfecta para todos los alquileres temporarios, por ejemplo, con motivo de fines de semana, o contratos de pocos meses de duración. Resulta más económico que otras opciones ya que se ahorran todos gastos de mudanza.

Al contar con todos los electrodomésticos esenciales, tampoco se debe invertir nada en este ítem. También es importante mencionar que no presentan la necesidad de tomarse un tiempo para realizar refacciones, trabajos de pintura, etc, ya que este tipo de departamentos están listos para ser habitados.

En resumen: los departamentos ya equipados son una gran opción para una franja de público con necesidades habitacionales muy específicas. Sus ventajas, para este grupo de demográfico, fácilmente podrían ser desventajas para otro.

  • Departamento sin amueblar:

La gran mayoría de los inquilinos opta por esta posibilidad, ya que la mayoría de los contratos de alquiler tienen una duración de dos años, con lo cual es posible acondicionarlo al gusto y la estética del inquilino.

Si bien el hecho de amueblar supone un costo, nos permite elegir el mobiliario que mejor se adecue a nuestras necesidades de decoración, funcionalidad, etc.

En caso de mudanza, los departamentos sin amueblar nos aseguran la posibilidad de reutilizar nuestros propios muebles, incluidos los electrodomésticos. Esto, sin embargo, no siempre es positivo para las personas que recién inicien la aventura de irse a vivir solos.

Tal como vemos, cada opción cuenta con sus beneficios y desventajas; sin embargo, la más importante que podemos mencionar es la inversión inicial que debe hacerse. Si bien los departamentos ya amueblados nos evitan tener que comprar nuevos muebles y electrodomésticos, o bien ahorrarnos el dinero de su traslado en la mudanza, también exigen la firma de contratos de garantía; de modo tal que el inquilino siempre debe ser extremadamente cuidadoso.

Hoy en día existen muy buenos créditos para enfrentar la inversión que toda mudanza requiere, aún la más austera y elemental, con valores que oscilan dependiendo de las necesidades del cliente.